Macbeth – Giuseppe Verdi
Ópera en cuatro actos
Libreto de Francesco Maria Piave y Andrea Maffei
Orquesta y Coro del Teatro alla Scala
Nueva producción del Teatro alla Scala
Producción de la Wiener Staatsoper
Segundo título de la temporada y segunda ópera verdiana inspirada en Shakespeare para el director musical Myung-Whun Chung, Macbeth es una ópera profundamente arraigada en la historia interpretativa del Teatro alla Scala. Luca Salsi ya ha interpretado el papel protagonista con gran autoridad, incluso en una inauguración de temporada, y existe una enorme expectación por el debut en La Scala de Anastasia Bartoli, nueva figura destacada de la escena operística italiana. Barrie Kosky, uno de los nombres más importantes de la dirección escénica contemporánea, presenta también su primera producción en Milán: una producción creada en Zúrich que alcanzó un enorme éxito y en la que los protagonistas vagan solos por un entorno de oscuridad habitado únicamente por sus voces y la música de Verdi.
Argumento
Nota: hay varias diferencias entre la versión de 1847 y la de 1865
Lugar: Escocia
Tiempo: siglo XI
Acto I
Un grupo de brujas saluda a Macbeth como barón de Cawdor, y luego rey. Banco es saludado como el fundador de una larga línea de futuros reyes. Aparecen mensajeros del rey nombrando a Macbeth barón de Cawdor.
Lady Macbeth lee una carta de su esposo hablándole del encuentro con las brujas. Está decidida a impulsar a Macbeth al trono. Avisan a Lady Macbeth de que el rey Duncan pasará la noche en su castillo; ella está decidida a que lo maten (Or tutti, sorgete - "Levantaos ahora, ministros del infierno"). Cuando Macbeth regresa ella le insta a que aproveche la oportunidad de matar al rey. Lady Macbeth remata el crimen, incriminando a los guardias dormidos manchándolos con la sangre de Duncan. Macduff descubre el crimen.
Acto II
Macbeth es ahora el rey, pero le preocupa la profecía de que Banco, y no él, fundará una gran dinastía real. Para impedirlo, dice a su esposa que harán que mate a Banco y su hijo cuando vengan al banquete.
Matan a Banco, pero su hijo Fleanzio consigue escapar. Cuentan el asesinato a Macbeth, pero cuando él vuelve a la mesa el fantasma de Banco está sentado en su lugar. Macbeth grita al fantasma y los horrorizados invitados creen que ha enloquecido. El banquete finaliza de manera abrupta con su marcha horrorizada y atemorizada.
Acto III
Macbeth va a la cueva de las brujas y las conjura. La primera le aconseja que se cuide de Macduff. La segunda le dice que no puede dañarlo ningún hombre "nacido de una mujer". La tercera que no puede ser conquistado hasta que el bosque de Birnam marche contra él.
A Macbeth le muestran entonces el fantasma de Banco y sus descendientes, ocho futuros reyes de Escocia, ratificando la profecía original. Se desmaya, pero recupera la consciencia en el castillo.
En la versión original, el acto termina con Macbeth recuperándose y resuelto a afirmar su autoridad: Vada in fiamme, e in polve cada.
Cuando llega la reina, Macbeth le habla de su encuentro con las brujas y deciden matar al hijo de Banco y a la familia de Macduff (Dúo: Ora di morte e di vendetta - "Hora de muerte y de venganza").
Acto IV
En la distancia queda el bosque de Birnam. Macduff está decidido a vengar las muertes de su esposa e hijos a manos del tirano. Se le une Malcolm, el hijo del rey Duncan, y el ejército inglés. Malcolm ordena a cada soldado cortar una rama de un árbol en el bosque de Birnam y llevarlo cuando ataquen al ejército de Birnam.
Mientras, en el castillo de Macbeth, un doctor y la dama observan a la reina Lady Macbeth sonámbula, que se frota las manos intentando limpiarlas de sangre (Una macchia è qui tuttora! - "Todavía queda aquí una mancha").
En el campo de batalla, Macbeth sabe que un ejército se aproxima, pero él está seguro al recordar la profecía de las apariciones. Descubre que el bosque de Birnam de hecho se acerca al castillo y estalla la batalla.
En el final de la versión original Macduff persigue a Macbeth y lucha contra él, y Macbeth cae. Él le dice a Macbeth que no "ha nacido de mujer" sino que lo "sacaron" del útero materno. Sigue la lucha. Mortalmente herido, Macbeth, en un aria final - Mal per me che m'affidai - "Mal para mi que me fie de las profecías del infierno" - proclama que confiar en las profecías del infierno han causado su caída. Muere en escena, mientras que los hombres de Macduff lo proclaman como nuevo rey.